Para centros y empresas
Fisioterapia para centros de día
El usuario llega por la mañana y vuelve a casa por la tarde. Todo el trabajo va dirigido a que pueda seguir haciendo ese trayecto.
Empezamos con una valoración de necesidad en el centro, sin compromiso y sin coste.
Qué resolvemos para un centro de día
Lo que nos plantean las direcciones de centro cuando el perfil del usuario es distinto al de una residencia.
Marcha y autonomía para volver a casa
La mayoría de los usuarios de un centro de día caminan, o al menos se desplazan con apoyo. Mantener esa capacidad es lo que permite que el día acabe en su casa y no en otro sitio. Es el trabajo central y el que ordena todo lo demás.
Levantarse de una silla y sostenerse de pie
Son los dos gestos que deciden la autonomía real: la fuerza de miembro inferior para pasar de sentado a de pie, y el equilibrio para sostenerse mientras se hace. Se trabajan de forma específica, no como parte de una tabla general.
Trabajo grupal, que aquí funciona
En un centro de día el grupo rinde más que en una residencia: hay más usuarios con autonomía, se genera ritmo entre ellos y con las mismas horas se llega a más gente. Los grupos son reducidos y por nivel, no por edad.
Un servicio que el centro puede explicar
Tener fisioterapeuta es algo concreto que contar a una familia que está eligiendo centro: quién es, qué días viene, qué trabaja con su madre y cómo se le informa. Nosotros os damos ese material.
Coordinación con la familia
La familia no ve el trabajo porque no está delante. Dejamos por escrito qué se trabaja y qué puede hacerse en casa, y el centro decide cómo y cuándo se lo traslada.
Horarios que encajan con la jornada
La jornada de un centro de día es de mañana y está apretada: desayuno, talleres, comida y transporte. Las horas se acuerdan alrededor de eso, no al revés.
Cómo funciona
El servicio se contrata por horas semanales, no por sesiones sueltas.
Se acuerda cuántas horas necesita el centro y qué días, y esas horas quedan bloqueadas en agenda. El centro sabe qué día viene el fisioterapeuta y el fisioterapeuta sabe con qué usuarios trabaja.
En un centro de día la continuidad importa por un motivo añadido: el usuario viene unos días concretos a la semana. Si el fisioterapeuta va otro día distinto, no se cruzan. Las horas se colocan sobre el calendario real de asistencia, no sobre el del centro en abstracto.
- Horas semanales fijas, acordadas por escrito
- El mismo fisioterapeuta de referencia
- Cobertura del equipo en bajas y vacaciones
- Ajuste de las horas al calendario de asistencia de cada usuario
Marcha, equilibrio y fuerza
El objetivo del trabajo es que el usuario pueda seguir haciendo lo que hoy hace: llegar al centro, moverse por él y volver a casa.
Eso se traduce en tres cosas concretas. Marcha, con y sin ayuda técnica. Equilibrio de pie, que es lo que evita que un tropiezo acabe en suelo. Y fuerza de miembro inferior, sobre todo la que hace falta para levantarse de una silla sin apoyarse en los brazos.
No prometemos que esa capacidad se conserve: en muchos casos hay una enfermedad de base que sigue su curso. Trabajamos sobre lo que sí se puede entrenar, y lo dejamos medido para que se vea cómo evoluciona.
- Valoración inicial de marcha, equilibrio y fuerza
- Trabajo individual con los usuarios de más riesgo
- Grupos reducidos y por nivel
- Pautas de transferencias para el personal de atención directa
- Medición periódica para ver la evolución
Lo que el centro puede contar a las familias
Una familia que elige centro de día pregunta casi siempre lo mismo: qué va a hacer su madre ahí durante seis horas.
Poder responder que hay un fisioterapeuta, que va martes y jueves, que trabaja marcha y equilibrio y que deja por escrito qué se hace, es una respuesta concreta. Nosotros os pasamos el material para poder darla: quién es el profesional, su número de colegiado, qué se trabaja y con qué frecuencia.
Lo que no hacemos es escribir vuestro folleto por vosotros ni comparar vuestro centro con ninguno. Os damos el contenido; el discurso es vuestro.
- Ficha del profesional con su número de colegiado
- Descripción del trabajo que se hace, en lenguaje para familias
- Informe periódico por usuario
- Disponibilidad para reuniones con familias, si el centro lo organiza
Qué incluye el servicio
Lo que entra en las horas concertadas, sin extras que aparecen después.
- Valoración inicial de cada usuario derivado
- Sesiones individuales y grupales según lo acordado
- Registro de horas y de trabajo realizado
- Informe por usuario para el centro y para la familia
- Pautas escritas para el personal de atención directa
- Cobertura del equipo en bajas y vacaciones
- Una factura mensual con el detalle adjunto
El material fungible y los productos de apoyo no están incluidos: se acuerdan aparte según lo que el centro ya tenga.
La valoración previa
Antes de firmar nada, vamos al centro.
Se ve el espacio disponible, se habla con la dirección y con el equipo, y se revisa qué perfil de usuario hay. De ahí sale una propuesta de horas concreta, no una tarifa general.
Es gratuita y no compromete a nada. Si de la valoración sale que el centro necesita menos horas de las que pensaba, lo decimos.
- Visita al centro, sin coste
- Revisión del espacio y del perfil de usuarios
- Propuesta de horas por escrito
- Sin permanencia mínima
Preguntas frecuentes
Depende del número de usuarios y de su perfil, y es justo lo que sale de la valoración previa. Como referencia, un centro que quiere trabajo grupal más atención individual a los de más riesgo suele moverse en unas pocas horas semanales repartidas en dos días.
Las dos cosas, y la proporción se acuerda. En un centro de día el grupo suele rendir bien porque hay usuarios con autonomía; el trabajo individual se reserva para quien tiene más riesgo o una situación concreta.
Va otro del equipo, con el registro del centro delante. La cobertura está incluida en el acuerdo, no es un extra que se negocia cuando surge el problema.
Dejamos un informe por usuario con qué se está trabajando y qué puede hacerse en casa. Quién se lo traslada a la familia y cuándo lo decide el centro: es vuestra relación, no la nuestra.
Sí, y suele ser lo más sensato. Se acuerda un punto de partida y se revisa cada trimestre con lo que haya pasado.

